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martes, 22 de octubre de 2013

Sensaciones

Todo es a través de los sentidos y las intuiciones.
Extenderse sobre las viejas toallas al lado de esa bola de pelo negra y enredar tus dedos en los profundos y ásperos nudos, acariciar dulcemente entre esos dos ojillos tan humanizados, rebuscar la piel escondida por el collar en el cuello.
Como cuando te despertabas desorientada después de una pesadilla y buscabas el valor debajo de la sábana para hacerse el pasillo en un sprint y rebotar en medio de tus padres, asomabas tímidamente la cabeza por el marco de la puerta pensando muy alto en que no tenías que mirar en los espejos y sólo lo veías a el, con sus ojos atentos por el ruido que habías hecho al deslizarte por la cama y moviendo el ramo. Te sentabas al lado suya y el miedo se iba completamente ¿que habrá sido de ti? ¿Qué habrá sido de los que se han ido?
-ya no te quitas la pulsera- te recuerda ella
- te ayudara a tenerla cerca-te dice el
Pero se equivoca. Nunca ha estado tan lejos.

domingo, 20 de octubre de 2013

Eco

Escena familiar típica un domingo por la tarde: mi hermano estudiando física del otro lado de la mesa del comedor, yo junto a el con los libros y cuaderns de filosofia abiertos de par en par, mi padre sentado en el sofá mirando algún periódico, cuando mi madre baja de con un abrigo 
-Celia, ¿que te parece?
-me gusta
-Era de tu abuela
Estamos a 20, todo paso el 7 y el 8, tengo que haberlo asumido, todo va bien, tengo los ojos secos. Me viene un olor particular de la casa de Alcoy, ya esta, veo muertos, lo que me faltaba, me estoy volviendo loca
-¿no huele a Alcoy?
Los ojos de mi hermano me vigilan de cerca y pasan de mi a mi padre como si intentara avisarle de lo que puede ocurrir. Todos tardan en responder.
-si, un poco, pero es normal mucha gente mayor...-mi padre rompe el silencio pero dejo de escucharlo
Y otra vez a empezar, notas los ojos húmedos
-¿te vas a poner a llorar otra vez, Celia? Ya te vale- mi hermano se exaspera
-cállate, al menos alguien en esta casa tiene un mínimo de sensibilidad- contraataca mi madre
Y ahora empiezo a llorar tranquilamente.

Recuerdos enfrascados

-¿la has cogido?
-para ti, pensé que querrías tenerlo pero si no quieres me lo puedo quedar
-no, me la quedo.
Lágrimas tontas de más.