El mundo no es real, tú eres un espejo, tus sentimientos son un espejo, tus miradas son un espejo, aquello que vives, sientes o miras no es más que el reflejo de tus sueños
domingo, 27 de octubre de 2013
Escritor
¿Cuándo creas un personaje y avanzas en su historia, escribes sin titubear o te paras a pensar que hará a continuación teniendo en cuenta su carácter? ¿Es una persona distinta a ti o una continuación de la fantasía que te alimenta y te permite sobrevivir? Esto último lo convertiría en ti, y a ti, en dos personas de caracteres no siempre iguales que podrían oponerse en Una misma línea recta trazada por un destino nuestro. Pero el destino no lo es y os mantiene cruzándoos entre los dos pero siempre paralelos, uno ajeno del otro y el otro convertido en el todo de una parte representada por el personaje.
Hombre animalizado
"¡Un animal que habla, que se viste y que almacena a sus muertos!"
Y sorprenderte a ti misma pensando en la macabra y morbosa (curiosa palabra que acaricia el paladar y roza los labios) idea de que que aspecto tendrá ella ahora
¿Qué es para ti ahora que no esta?
Ella siempre esta. No recuerdas que se fue hasta que algo menciona a la muerta, que como si del rey de Roma se tratase, se dibuja en tu mente con una sonrisa sensual y amenazante. Ella tan poderosa, tan omnipresente. Pierdes el hilo...
En esos momentos lo recuerdas y es como si te volvieras a enterar y no puedes controlar las lágrimas.
Todas sus hermanas tienen o creen tener un deber para conmigo, para reemplazar una figura que ellas nunca serán. Faltan mil recuerdos. Un trozo de tela como sería una figura que aparece en mitad de mi vida sin principio, se deshilacha. Hace falta coser un bordillo. Mi sangre y tu muerte cierran esto. He luchado en vano en añadir algo pero esto es un cuadrado perfectamente cerrado pues tiene 4 lados y no requiere de ninguno más .
Sucios hipócritas
Hipocresía, dulce palabra utilizada al son de la voluntad del ente, que puede ser ya de ficción o no.
Predican su sermón con altanería y con la cabeza bien alta y sin que se haya acabado el teatro y sin intentar disimular, lo rompen a ojos de todos, anunciando con ojitos de cordero, que no, que es diferente del resto del mundo. Porque, si, en efecto, el individuo para si esta por encima de su propia ley y justicia, ¿no fue Dios el que hizo a todo ser mortal, pero siendo el inmortal? Dulce hipocresía.
Que bien sabe. Nos hace sentir solidarios en un mundo egoísta.
"Aléjate de ella" claman. No digo que se equivoquen, en ningún caso les quito razón, sin compartir siempre su opinión (realmente ¿existe una única razón? ¿O esta es la interpretación subjetiva de un mundo virgen sin opinión?).
¿Qué hicieron ellos? Llorar por ella, hundirse en sus brazos e ir a buscarla. Todos, no quedo ni uno fiel a si mismo. O quizás si. ¿A quien traicionaron? ¿A ellos mismos o a pura palabrería que fluye sin rozar nos, sin ser nuestra, sin poseernos, sin que sea de nuestra propiedad? Todo depende de nuevo del punto de vista.
Es nuestra para el resto, pero en nuestro interior esta lejos y es ajena a nuestros sentimientos. ¿Como podría ser? Nos rodeo en una capa hermética que nos separa de los otros pero que nunca nos roza. No nos acaricia su amarga voz que nos empuja al sacrificio. Que lo hagan otros, que otros sean nobles por mi, que sean valerosos y que sufren, porque ¿por qué sería yo?
Soy el alma de la excepción que confirma la regla... Pero es una excusa valiente que deja un vacío jurídico a nuestra ley. ¿Cuantos predican con ejemplo? La base de la columna no es un héroe, soporta el peso porque así se le ha impuesto y es su condición. Nace así y sin ello, no sería, no existiría. No es su ley, es el fruto de ella.
Capitán
-¿cuál te gusta más: el de tabernera o el de guerrera?
-obviamente el de tabernera
-que raro viniendo de ti, el segundo deja menos juego a la imaginación
-me da igual, a ti tirarte la caña, con un arco o cualquier otro tipo de arma, tiene que ser un peligro, prefiero que sólo me tires una jarra en la cabeza.
-bien pensado
Emoción
-¿hoy no coges a Azafrán?
-no, necesito caña
La primera sensación al subirte es la de que te falta medio caballo, que pequeño y delgado lo ves de repente, las piernas están mucho más juntas y te da la impresión de que si te asomas hacia delante te caerás porque falta un potente cuello con una frondosa crin caoba.
Pero cuando te acostumbras a su altura que sigue siendo la de un potro relativamente joven, el Viaje es mucho más ligero, tu mente esta en otro lado y no en las riendas. Hoy no aparecen ampollas ni quemaduras en las manos y en el galope te dejas el alma. Te da lo mismo: si se cierra mucho en las esquinas, tu le invitas a ladearse más.
Ha habido galope en grupo, normalmente es odioso porque no puedes adelantar, pero al cabo de cinco vueltas, en un espacio relativamente pequeño, cada caballo iba en una dirección y esquivabas a los otros por los pelos, el silencio reinaba en la pista, pero era un silencio salvaje. Las potentes patas hacían notar las vibraciones de su cuerpo contra el suelo y había una ligera brisa
-vale, ahora frena, sin hacer ruido y concentrate en tu caballo, ¿notas su respiración?
Todo el mundo calla pero al cabo de un rato eres la única que notas las suaves sacudidas de su cuerpo.
-si lo hacéis habéis trabajado bien, id a la ducha
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