viernes, 25 de octubre de 2013

Pensemos, reflexionemos, recapacitemos.

Cuando coges distancia, todo cambia: quizás dejes de sentir el corazón de la apasionante tormenta, pero podrás ver el nacimiento de un arco iris que cruza el cielo.
¿Mejor? No, sólo más frío, más calculado, más observadora
La situación lo pide con desesperación, dar un paso atrás y observar, recapacitar sobre nuestra condición y posición. Como en un gran ajedrez, en la vida tenemos que encontrar esa posición donde podremos comer y no ser comido, donde ya no hay problemas y todo parece fácil, puesto que, triste pero cierto, cuando la amenaza no ronda, el ego se alimenta con aire y palabras.

Son estas fotos sin importancia

Son estos recuerdos plasmados en esencia pura los que después en momentos tristes, me sacan sonrisas ligeras, sin importancia.
¿Qué es la felicidad? Nunca le di la menor importancia a esta pregunta, ¿a mi que más me daba mientras lo fuera? Después de meditar ligeramente, sólo pude llegar a una conclusión que dejaba entre abierta las puertas de la curiosidad voraz... 
Es la inercia y el eco de las sonrisas en unos labios, la mirada perdida, sin destino ni origen, sin principio ni final.

Lagartija

Tumbarse y sentir la dulce y cálida caricia del sol en la cara interna de los brazos, en las piernas y en la cara. El verano hace tiempo que huyó pero su sombra permanece entre nosotros por una existencia sin razon de ser y fuera de los límites de la lógica, donde nada esta y todo es, donde todo vale, donde la moneda de cambio son los sentimientos.
Vaga errante sin ver más allá de un ancho horizonte donde el cielo es más azul y donde las sonrisas son alas extendidas al viento.
Unos párpados caen y unos recuerdos entran en escena. Ojo por ojo, diente por diente. 

Historia de dos