domingo, 5 de mayo de 2013

Ganas

Me moría de ganas de sentirlo de nuevo.
He abierto la puerta de la entrada apresuradamente mientras me metía el móvil en el bolsillo de los pantalones de montar. Están ya bastante cedidos, debería empezar a pensar en comprarme unos negros. He saltado los escalones de dos en dos y me he dirigido hacia el baúl azulado de la marina. De esos que salen en las películas de la marina, que todos tienen a los pies de sus literas. Es una manera original y personal de guardar mis cosas. He sacado las botas lo primero y me las he puesto rápidamente, les han seguido las polainas. Por ultimo el casco y la fusta, hace tiempo que deje de usar guantes, si, quizás me destroce más las manos, pero eran un incordio, estaban rotos, no podía apretar la cincha con ellos y la sensación no era la misma.
Además había un juguete nuevo para la colección: Azafrán, un caballo muy alto con un extraordinario pelaje y cinco trenzas que sujetaban su crin, muy miedoso, pero al fin un caballo y no una oveja bien adiestrada. Me moría de ganas de sentirlo de nuevo

No hay comentarios:

Publicar un comentario