lunes, 7 de octubre de 2013

Crudo

-¿qué tal el día?
-bastante mal, me he cargado la lentilla, me duele el ojo y estoy cansadisima
-que no te extrañe, ayer dormiste cerca de unas tres horas
-ya bueno, además he hablado con Dubon de lo de la universi...
-hoy ha sido un mal día
-¿mal día?
-sí, tu abuela
-¿está bien?
-está muerta
¡BAAAAANNNNG! Muerta... Muerta... Muerta... Fríamente, como quien habla del tiempo
-¿muerta? Es una broma ¿no?
-¿una broma? ¿En serio me consideras tan animal? No se que coño tienes de imagen mía
Subconsciente a consciente, tic, tac, tic, tac,... Muerta... Muerta...
-¿está muerta, papá?
-sí, cariño 
Muerta es no viva
Las lágrimas empiezan a hacer que me escuezan los ojos y la primera cae
-eres muy bruto
- tu hermano me ha dicho lo mismo
-deberías haber aprendido de su observación 
Las palabras se cortan por culpa del llanto 
-No se lo que vas a hacer esta tarde pero te he comprado gofres con chocolate, galletas, nutella, kitkats, cup cakes, todo lo que se me ha ocurrido
-la verdad es que se me ha quitado el hambre
-ya verás como te anima
Una tarde entera pecando con la comida y mi abuela sigue sin estar aquí, no veo como esto podía consolarme
-mamá, ¿cómo estás?
-bien, no llores, cielo.
-no puedo evitarlo
-te echo de menos, me gustaría poder darte un abrazo
A ratos silencios, a ratos lágrimas, a ratos gritos de frustración pero sobre todo recuerdos poco nítidos que sin oportunidad de volver a repetirse se borrarán en breves de la memoria
Ya no la recordaré, ya no estará aquí, ya no pasaré los mejores inviernos, ya ni siquiera paseare por la cenia como antes, porque tu y yo éramos la cenia, la playa, el mar y los castillos de arena, la alegría de las fiestas, el confeti que caía y las serpentinas que bailaban...
-papá ¿puedo dormir contigo?

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